Fue con esperanza que la mayoría de los miembros de nuestro movimiento *aprobamos* que se escriba una nueva Constitución en el plebiscito del 25 de octubre de 2020. Un resultado claro que definitivamente instala que “La Constitución Política de la República de Chile, debe cambiar”.

Existían garantías y esperanza de generar una Carta con legitimidad de largo plazo, dadas por una elección de convencionales participativa, el quórum de ⅔ y un plebiscito de salida con votación popular obligatoria. Sin embargo, la esperanza se ha ido transformando en desazón.

Cada vez se suman más voces y encuestas que encienden las alertas de que los más de cien artículos aprobados, que contempla ya la propuesta constitucional, se están transformando en un entramado complejo y riesgoso de aplicar para las libertades e igualdades de nuestra democracia.

El plebiscito de salida, hasta el momento, pondría a los ciudadanos frente a una falsa dicotomía entre la Constitución de 1980 o la propuesta de Constitución de 2022.

A pesar del preocupante escenario, aún quedan opciones que nos puedan devolver la esperanza. Una de ellas es que el Congreso Nacional facilite continuar con el proceso constitucional en caso de que se rechace la propuesta de La Convención. El mecanismo sería por la vía de una urgente reforma constitucional, que establezca la existencia de una segunda papeleta en el Plebiscito de salida. Que creemos puede destrabar esta falsa dicotomía.

Venimos promoviendo hace semanas por redes sociales la siguiente sugerencia del contenido de esta segunda papeleta: 

“Si la nueva Constitución no fuera aprobada, ¿qué órgano preferiría que redacte una nueva propuesta?

-Nueva Convención Constitucional

-Congreso Nacional

A nuestro juicio de esta forma podremos proteger mejor a nuestro país de una mala y maximalista propuesta constitucional. Abriendo un camino para redactar una Carta Magna minimalista, de amplios consensos, y de legitimidad duradera.

Directiva Nacional

Movimiento Libres Chile

notapruebo.com

2 Comments

  1. Chile es una Nación, libre, soberana, democrática y solidaria. En el país existen etnias y extranjeros avecindados,pero somos una sola Nación. Somos todos chilenos y debemos regirnos por las mismas leyes.

  2. Preocupante la redacción de los Constituyentes, es poco amigable para la mayoria que esperábamos una Constitución para todos y no solo para un grupo político determinado.

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